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Se supone que existieron Consignatarios de Hacienda en la Argentina desde la época colonial pero en terminos estrictos la denominación consignación data de 1862. Esa denominación fue incluída en el Código de Comercio promulgado ese año. Allí ya se estipulaba que el consignatario es mucho más que un intermediario, es el mandatario, o dicho de otra manera, quién vela por los intereses del productor a cambio de una comisión que le permita participar de la cadena productiva. Desde el inicio de la actividad el consignatario de hacienda fue el hombre de confianza de su comitente, quien no dudaba de su accionar y lo convertía en su asesor en materia de comercio de sus productos. Asimismo, el consignatario se constituyó de hecho en entidad bancaria de sus clientes, ayudándolo a sortear las tormentas que debió soportar el sector desde siempre. Defensor de los intereses del productor en el mercado fue un pilar de suma importancia en el crecimiento y el progreso argentino. |
Muchas han sido las casas consignatarias de las que tene,os constancia desde principios del siglo Xix, aunque han sido muy pocas las que han podido llegar a la actualidad. Muchas firmas centenarias debieron cerrar sus puertas, mientras otros jóvenes emprendedores se sumaban esperanzados al sector. Desde 1912 el Centro de Consignatarios de Productos del País nuclea a la mayoría de las casas consignatarias que han actuado y actuan en el sector. Desde 1992 la conformación de la sociedad anónima Mercado de Liniers SA hace que los consignatarios sean los responsables directos de la operatoria y la logística de su lugar de trabajo. Todo esto redunda en un beneficio para los clientes que refuerzan aun mas su confianza en el consignatario.
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Todo esto han hecho de la consignación una profesión que auna compromiso y seriedad, siendo su lugar de arraigo el Mercado de Liniers. Desde 1983 dicho mercado se convirtió en el único mercado concentrador y formador de precios del país. Allí trabajan desde muy temprano los consignatarios para lograr los mejores precios para sus mandantes. En este siglo XXI que recién comienza los consignatarios han unido a su tradicional esfuerzo el manejo de las técnicas más modernas, relacionadas con el manejo de la información y la incorporación de la informática, posibilitando de esta manera que sus clientes accedan a la información de su interés en el menor tiempo posible y con la mayor exactitud, dispuestos de esta manera a continuar la labor de sus antecesores en una continua evolución hacia la excelencia. |